Las cartas de la Pokémon Festa son las promocionales que Japón repartió en su gran cita anual del juego organizado, un evento que arrancó en 2002 y que a lo largo de quince años cambió de nombre —Pokémon Festa, Battle Festa, Welcome Festa, Jump Festa— pero nunca de principio: había que estar allí. En total son 67 cartas repartidas entre cinco series distintas (P, PCG-P, DP-P, XY-P y SM-P), y ninguna de ellas se imprimió jamás en otro idioma. Esta es la guía completa, evento por evento.
Pokémon Festa 2002 y 2004: el origen
La Pokémon Festa 2002 se anunció como el mayor evento de la historia de la franquicia hasta entonces. Se celebró simultáneamente en cinco sedes —Sapporo, Tokio (Big Sight), Nagoya, Osaka y Kitakyushu— junto al Battle Road de verano, y entre las actividades había una prueba de orientación por el recinto. Quien la completaba se llevaba el Pikachu 038/P, una carta de la era e-Card que todavía conserva la banda de puntos del e-Reader en el lateral.
Dos años más tarde, la Pokémon Festa 2004 repartió un Deoxys 019/PCG-P, ya dentro de la era PCG.


Battle Festa 2006: el cambio de nombre
Con la llegada de Diamante y Perla el evento pasó a llamarse Battle Festa. La edición de 2006 dejó dos cartas: un Manaphy y un Lucario LV.30, este último canjeable mediante un cartón coleccionable de Riolu.


Battle Festa 2013: el regreso en la era XY
Tras varios años sin celebrarse, la Battle Festa volvió en 2013 y lo hizo con una estructura que se mantendría hasta el final: cartas de participación para todo el mundo, cartas canjeables por puntos de juego acumulados durante la jornada, y un premio de podio para los tres primeros clasificados.
Las de participación fueron Helioptile y Gogoat. Por puntos se conseguían la Cinta Fuerza y Tierno. Y en lo más alto aparecía por primera vez la carta que define este evento: la Victory Ring.







Battle Festa 2014
La edición de 2014 amplió el catálogo. Pikachu y Sylveon como cartas de evento, el Gengar Spirit Link compartido con el número de noviembre de la revista V Jump, y un bloque de canje por puntos con el Robot Sustituto, Absol EX y su forma Mega, M Absol EX. El podio repitió con tres nuevas Victory Ring.









Battle Festa 2015: la edición más grande
2015 fue la Battle Festa con más cartas de todas. Además de un Pikachu y dos Mewtwo distintos —uno de ellos exclusivo de las batallas satélite de los Pokémon Card Gym—, se repartieron por puntos la Energía Doble Dragón, la Supercura, un Bronzong y un Empoleon BREAK.
Y el podio se duplicó: hubo dos juegos de Victory Ring, uno para el torneo principal y otro para el CoroCoro Challenge, la competición paralela organizada con la revista. Seis anillos distintos en un solo día.












20th Anniversary Festa (2016): las medallas de gimnasio
La edición del vigésimo aniversario es, con diferencia, la más ambiciosa —y la que contiene el conjunto más extraordinario de todo el recorrido.
Para celebrar las dos décadas se imprimieron ocho cartas de Medalla de Gimnasio, una por cada líder de Kanto: la Medalla Roca de Brock, la Cascada de Misty, la Trueno del Teniente Surge, la Arcoíris de Erika, el Alma de Koga, el Pantano de Sabrina, el Volcán de Blaine y la Tierra de Giovanni. Cada una muestra la medalla junto al retrato del líder, y todas están impresas en el marco TRAINER'S original de 1996, el diseño del dorso antiguo, recuperado como homenaje. Es un ejercicio de nostalgia que solo se hizo en Japón y solo aquel año.








El resto del evento no se queda corto. Hubo dos Pikachu —uno numerado como 279/XY-P y otro sin numeración—, un Mew, un Mewtwo EX, un Magikarp canjeable por cuatro puntos y la carta de Entrenador Senpai y Kohai.






Y se imprimió una serie completa de nueve energías básicas con diseño conmemorativo: Planta, Fuego, Agua, Rayo, Psíquica, Lucha, Siniestra, Metálica y Hada. Nueve cartas que en cualquier otro mercado habrían sido las más anodinas de la caja, convertidas aquí en objeto de colección.







El podio, como siempre, cerró con sus tres Victory Ring.



Jump Festa y Welcome Festa: la era Sol y Luna
Con el salto a Alola el nombre se diversificó. La Jump Festa 2017 —el gran salón del manga y el anime que se celebra cada diciembre en Chiba— repartió un Vulpix de Alola, compartido con una campaña de las tiendas GEO.
La Sun & Moon Welcome Festa, por su parte, entregó un bloque de cuatro cartas numeradas: Togedemaru, Crabrawler, Oranguru y un Caramelo Raro. Y aquí ocurre algo curioso: ese mismo Caramelo Raro se imprimió además en tres versiones sin numerar, una para cada puesto del podio del torneo "batalla en serio". La misma carta, cuatro variantes, distinguibles solo por el sello del premio.








La Victory Ring: el podio convertido en carta
Merece la pena detenerse en la Victory Ring (ビクトリーリング), porque es el hilo que cose todo el recorrido. Es una carta cuya ilustración es un anillo de campeón, y se emitió en versiones separadas para el primero, el segundo y el tercer clasificado. Entre 2013 y 2016 se imprimieron trece: tres en 2013, tres en 2014, seis en 2015 —al haber dos torneos— y tres en el aniversario.
Es exactamente el mismo principio que la Victory Medal de la era LEGEND, que ya recorrimos en la guía de cartas que solo existen en japonés: el resultado deportivo impreso en el propio objeto. Japón mantuvo esta idea viva durante casi una década, y en ningún momento se exportó.
Cómo identificarlas y qué mirar al comprarlas
Hay un detalle que complica más el coleccionismo de este conjunto que el de cualquier otro: buena parte de estas cartas no tienen número de colección. Llevan solo el sufijo de la serie —XY-P, SM-P— sin la cifra delante, porque nunca se catalogaron dentro de la numeración corriente de promos.
Eso significa que no puedes identificarlas por el número. Los indicadores fiables son otros: el texto del premio impreso en la carta, el año de copyright y, en el caso de los anillos y los caramelos, el sello del puesto. Al tratarse de cartas entregadas en mano durante un evento multitudinario, además, el estado suele ser irregular: viajaron sin funda desde el pabellón hasta casa.
La contrapartida es lo que las hace valiosas. Ninguna de estas 67 cartas se imprimió pensando en el mercado: se imprimieron para repartirse en un pabellón, un fin de semana concreto, entre la gente que se acercó a jugar.


